Al crecer, vamos perdiendo la pasión por los viajes. Lo que un día nos parece que es una nueva experiencia inolvidable, se convierte en un lastre. ¿Podrías ponerte en la piel de ti mismo cuando subiste a un avión o un aeropuerto? A través de los ojos de un niño, podemos convertir un avión en algo mágico. […]
via CkFdez